Con este eslogan la ONG Greenpeace ha lanzado su última campaña de comunicación, compañada de un informe donde explica de forma pormenorizada la deficiente gestión llevada a cabo por Ecoembes de los residuos domésticos depositados en el contenedor amarillo y azul.

Las preguntas de partida son sencillas. Si se recicla más de un 75% de los envases de plástico -datos ofrecidos por Ecoembes, ya que según Greenpeace el porcentaje real es de un 25%-, ¿cómo es posible que nos encontremos dichos residuos por todo el territorio incluido el mar? ¿A quién beneficia realmente que el sistema de reciclado no sea eficiente? Siendo más necesario que nunca un cambio de paradigma de “quien contamina, gestiona” a “quien contamina paga”.

Esta es la gran mentira que llevan 20 años contándonos. Pero ¿qué sabes realmente de Ecoembes?

Es una empresa privada – en régimen de monopolio-, sin ánimo de lucro, responsable de la recolección, selección y tratamiento de todos los envases que van al contenedor amarillo y azul, en todo el territorio nacional. Funcionando como un SIG, Sistema Integrado de Gestión, una mal llamada extensión de la “responsabilidad del productor”. Está formada por empresas como Coca Cola, L’oreal, Henkel, Campofrío, Pepsico, Nestlé, Tetra Pack, Mercadona, Alcampo…, las mismas empresas que están obligadas a pagar por poner los envases en el mercado. Estableciéndose así una suerte de dependencia perversa.

Es bastante irónico ver que se autodenominen como una organización que cuida del medioambiente a través del reciclaje y el ecodiseño de los envases, ya que, como aseguran desde Greenpeace: «El motivo real de su existencia es el de conseguir que los envasadores se libren de su responsabilidad de hacerse cargo sus envases al menor coste posible. No es una organización medioambiental, sino una sociedad anónima con bastante ánimo de lucro.

¿Cómo funciona el sistema de recolección y gestión?

Ecoembes se dedica a cobrar a cada empresa que opere en el mercado una tasa por envase – llamada Punto Verde, que socialmente se ha vendido casi como garantía de sostenibilidad– con el fin de asegurarse que dicho envase está recogido en el sistema de reciclaje. Es interesante saber que en la definición de tarifas no interviene ningún organismo público, ósea, son las propias empresas quienes cuantifican cuánto vale reciclar sus envases.

En este vídeo podemos conocer en profundidad cómo opera.

Ecoembes solo se responsabiliza de los envases plásticos y de cartón que están en el contenedor amarillo y azul, respectivamente. Pagan a los ayuntamientos la recogida y gestión de estos contenedores, olvidándose completamente de todos los envases que se recolectan en el contenedor gris, en el suelo o en el campo, que son la gran mayoría -según varios estudios en Madrid hasta un 85% de los envases se recolectan del contenedor gris o restos-. Esto supone un gran gasto añadido para los ayuntamientos, dinero que Ecoembes no paga.

Por otra parte, hay que señalar que son los encargados de proporcionar las cifras de reciclaje de envases, datos que las Administraciones no controlan y aceptan como válidos. Con todo ello, el sistema es siempre favorable a las empresas, pues no pagan realmente el coste ambiental de sus productos y, además, frente a la sociedad, recuperan envases por encima de lo que fijan las leyes europeas y españolas.

Seguro que Ecoembes no te ha contado que los populares envases briks – envases que se venden y llevan punto verde como reciclables- no se reciclan en su totalidad ¿verdad?

Greenpeace

Pero aún hay más, porque entre otras cosas tampoco se reciclan los envases menores de 10 cm de diámetro – yogures, envases monodosis…-, las cuberterías, pajitas, palillos, juguetes y otros plásticos o las botellas de PET de colores. Todo un drama teniendo en cuenta la crisis por contaminación de plásticos en la que estamos inmersos.

¿Qué tal te sientes después de leer todos estos datos? La situación es bastante abrumadora, pero siento decirte que aún hay más. Tristemente cada vez tenemos más evidencias de la contaminación generada por los envases de Ecoembes en nuestro entorno. Seguro que tú también te has dado cuenta, simplemente andando por las calles de tu ciudad o pueblo, o dando un paseo por el campo.

Por ello, se han lanzado en una cruzada con publicidad y campañas masivas, tratando de responsabilizar a la ciudadanía de la contaminación en nuestro entorno e intentando exonerar a los principales responsables – que son las empresas que fabrican, envasan y venden estos envases– de que estos residuos estén en la naturaleza.

Campaña de Ecoembes

A Ecoembes no le interesa realmente el reciclaje -que debería ser su verdadera misión- ya que su negocio depende de los envases que se consumen – 90% de su beneficio versus 10% la venta de material seleccionado-.Así, cuantos más envases de usar y tirar se consuman, más ingresos obtienen.

Esta razón ha sido la principal barrera para la implantación de otros sistemas de recogida de envases en España desde 1998. Este es el caso del SDDR -Sistema de Devolución y Retorno-. que parece ser la mejor alternativa por diversos motivos:

  1. Funciona perfectamente en más de 40 países del mundo como Alemania, Dinamarca…
  2. Es un sistema que se autofinancia y supone un coste cero para la administración.
  3. Es un 60 % más barato que los SIG por envase recogido.
  4. Apoya al comercio local compensándole con una media de 3 céntimos por envase recogido.
  5. El 100 % de lo reciclado es económicamente viable y utilizable.
  6. Es el sistema de recogida de residuos de envases con menor impacto medioambiental.

¿Parece fácil, no? Pues claramente hacen falta unos cuantos cambios, ya que la situación es insostenible.

  1. Cambio en el sistema de envasado, fomentando la reutilización. Legislar para que no pueda salir al mercado ningún producto o envase que no se pueda reutilizar o reciclar 100 %.
  2. Responsabilidad real de cada uno de los agentes. Las empresas deben asumir que son los primeros y principales responsables de sus residuos.
  3. Establecer un sistema de gestión de residuos integral que permita la coexistencia del SIG con el SDDR, con los sistemas de recogida puerta a puerta, etc., acabando con el monopolio actual.
  4. Eliminar los plásticos de un solo uso.
  5. Seguir reciclando, pero como última opción. Reducir, reutilizar y, si no queda otra opción, reciclar de verdad. Es necesario un cambio de mentalidad a la hora de consumir.

Mientras tanto a nivel personal, ¿tú qué puedes hacer? Recuerda que cada persona formamos parte de la solución y por eso deberías:

  1. Rechazar productos de usar y tirar. Priorizar la compra de botellas y envases reutilizables y/o retornables.
  2. Evitar comprar artículos con exceso de embalaje. Compra a granel o en envases de vidrio y metal como primera opción.
  3. No consumir agua embotellada. Beber del grifo o usar un filtro.
  4. Evitar los cartones o envases tipo brik.
  5. Y sobre todo, reducir tu consumo ya que el mejor residuo es el que no se genera.

Isaac Romero Ruiz